El cabello es un factor que interesa a la población general. Un adorno estético que no preocupa en exceso cuando se da por hecho su presencia, pero que llegada cierta edad o estilo de vida puede comenzar a desaparecer y generar desasosiego. Este problema, que no discrimina ni sexo o edad, puede desembocar en trastornos importantes relacionados con la autoestima.

Una de las técnicas estrellas del IEEA es la carboxiterapia, que consiste en la infiltración subcutánea de dióxido de carbono, con el fin de mejorar la microcirculación y estimular la oxigenación de las células. Además de la aplicación corporal que mejora la apariencia de la celulitis, las ojeras o ciertas adiposidades localizadas, un uso extendido de este tratamiento es el capilar.

La carboxiterapia funciona a la perfección en un problema de alopecia, al conseguir un efecto vasodilatador que mejora el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo. Incrementando el aporte de nutrientes y oxígeno enriquecemos el “sustrato” del que alimenta la fibra capilar. Ésta se regenera más fácilmente y se fortalece de manera eficaz, percibiéndose un cabello más sano y denso. Por ello, resulta un tratamiento ideal para recuperar la salud tras épocas estresantes o cambios de estación, como por ejemplo el paso del verano al otoño.

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A pesar de que a primera vista podría parecer un gas dañino, su aplicación es totalmente segura, eliminándose por vía aérea de forma indolora. La introducción del CO2 en los tejidos subcutáneos produce que éstos se hiperdistendan, resultando en una vasodilatación a nivel local que aumenta el flujo sanguíneo. Por otro lado, el desequilibrio en la concentración de dióxido de carbono producto de la carboxiterapia promueve un efecto curioso, ya que la hemoglobina prefiere esa afinidad a la del oxígeno, de forma que éste llega en mayor cantidad a los tejidos.

El tratamiento es indoloro, aunque los pacientes notan una sensación de hormigueo o calor en la zona justo al penetrar el gas. La sesión dura alrededor de 15 minutos, durante los que se infiltra mediante microagujas el CO2 puro que se va diseminando de forma controlada por los tejidos mediante un masaje local.

Se recomienda repetir una sesión semanal durante al menos cuatro o cinco semanas seguidas para ver efectos.

Después del tratamiento, el cabello se muestra más denso y fuerte, consiguiendo paliar pequeñas alopecias tanto en hombres como en mujeres gracias sobre todo a la mejora de la calidad de la fibra capilar. Tanto en caídas estacionales y reguladas del cabello, como en aquellas genéticas, la carboxiterapia puede ser un aliado importante para recobrar la confianza en nuestra cabellera.

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